sábado, 21 de diciembre de 2013

¿Voluntario?


El pasado 5 de diciembre recordamos en Samaritanas el Día Internacional del Voluntariado. Aquí adjunto una foto de la feria del voluntariado en la que participamos como Proyectos CEB. Nunca es tarde para compartirlo, más si hablamos de voluntariado, de entrega gratuita, de dar y recibir sin ningún interés. Algo de lo que suena muy bonito escuchar en estos días: solidaridad, familia… Pero que puede ser realidad todos los días del año, no dejando que sean palabras vacías, sino vivas.

Dicen por ahí que el “mundo es de aquellos que sueñan despiertos”, y qué razón tienen. ¿Acaso el adviento no nos invita a estar despiertos, a estar en vela para dejarnos encontrar, convertirnos para dejarnos transformar y así transformar la realidad? El tiempo de adviento y Navidad puede ser para nuestras vidas una oportunidad una profunda invitación a la confianza y a la esperanza. Hoy día, donde muchas veces todo se mide y calcula en función de un beneficio ¿puede haber algo más revolucionario que entregar gratuitamente el propio tiempo y capacidades para tratar de construir un mundo mejor, diferente? Por todo ello, siempre es necesario pedir serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar por mí mismo; valor para cambiar aquellas que dependen de mí y sabiduría para hallar la diferencia entre las dos.


Gloria Fuertes a modo de este mensaje y pregón recuerda las tareas de tantas personas en el mundo, que con su tiempo y con su vida, acercan los cielos nuevos y la tierra nueva en la que habite la justicia:

“Yo quiero despertar vocaciones para que la gente se haga voluntaria. Ser voluntario es ser profundamente humano. Ser voluntario es acudir a la calle, a la casa, a la cárcel, al barrio del pueblo hay un ser que sufre. Ser voluntario es entrar en el corazón de los que lo pasan mal. Cuando el voluntario visita a alguno que está solo, le cura la soledad. Cuando le habla, le ayuda, le escucha y le acompaña: el solitario mejora su soledad, que es junto con otras, la enfermedad de los ancianos. El voluntario trabaja gratis, no gana nada. Yo no quiero negarlo, pero el voluntario gana muchísimo. Gana el placer de ser útil, la sonrisa de un anciano o de un enfermo, el abrazo de un niño sin padres, la amistad y el afecto de un preso. El voluntario sabe que el camino de su vocación, escogida libremente, es ir donde vive el dolor. El dolor físico o psíquico le espera y tiene que ir lleno de ilusión, alegría, comprensión y amor, tesoros espirituales que si no se tienen no se puede dar. El dolor puede ser destruido por el amor, no solo por la farmacia. Hacerse voluntario es también salvarse del aburrimiento, salvarse de la vulgaridad, de la rutina, del materialismo. Y os hace sentiros libres, solidarios, amables, importantes, “medicina” que cure al de la “historia”. Os pido que contagiéis este “virus” de bondad que tenéis a vuestros amigos y amigas, para que ellos también sean voluntarios. Más que un gran premio de la lotería, más que un premio Nobel de lo que sea, es lo que recibe el voluntario cada noche cuando se va a dormir: es lo que recibe el voluntario que durante unas horas al día a alegrado a una persona triste, ha hecho sonreír a un enfermo, ha paseado en su silla de ruedas a una persona que no puede valerse. El premio del voluntariado es que pasa a ser un artista. El voluntario no ha pintado un cuadro, no ha hecho una escultura, no ha creado una música, no ha escrito un poema, pero ha hecho una obra de arte con sus horas libres. Todavía hay milagros, milagros demostrables, que los hacen, los hacéis y los harán los nuevos voluntarios”.

Aquí os regalo por último un vídeo especial, realizado por Entreculturas como presentación de VOLPA; en el cual no solo sale gente que quiero, sino que refleja un sueño que es realidad, mi realidad de cada día. Ya que muchas de las personas y los rincones son de mi querida Nicaragua, Managua, Valle Dulce. Además de los comentarios y compartir de Mari Cruz y Bene, entre otros, que ayudan a explicar lo que significa vivir así. Algo más que una experiencia de vida, es la VIDA misma. (Aquí tenéis el enlace).

http://www.youtube.com/watch?v=-J_pBGUl3GM

lunes, 9 de diciembre de 2013

Gritería


“¿Quién causa tanta alegría? ¡La concepción de María!” “¡Viva María, viva!” Estos fueron los principales gritos que se lanzaron, acompañados por melodiosas canciones dedicados a María. Cantar y gritar se fusionan como una eclosión de júbilo y alegría, que muestra la devoción de los y las nicaragüenses a María. Dando como resultado: La Gritería. Una de las fiestas más importantes y sentidas del pueblo, en la que se muestra su profunda fe.


Sin dejar de explotar los petardos y cohetes, todo el mundo, el día 7 de diciembre por la noche, se lanza a la calle a visitar los diferentes altares que hay en las casas. Donde las familias que viven en ellas tienen preparados un sin fin de regalos para todos aquellos que le gritan a la virgen en su altar. Repartiendo así panas (tupper wares de todos los tamaños), azúcar, sal, ayote con miel (calabaza en miel), arroz, frijoles, avena, cañas de azúcar, pasta, dulces… Así hasta medianoche y continuando el día siguiente reuniéndose las familias en sus casas rezando y compartiendo su amor a la Virgen.

Qué fiesta en la que se comparte sin conocerse en la mayoría de los casos, en la que la devoción va a acompañada con una libre solidaridad entre todos. Fiesta que se viene preparando durante todo el año ahorrando para este compartir. Y en los 9 días anteriores la gente se va reuniendo, cada día en una casa, para rezar y cantarle a la virgen. Llegando así hasta el día de su fiesta celebrada tal y como os cuento.


Y en medio de esta celebración siento que no podía dejar de nacer mejor día que este. Así es, que gran suerte poder compartirlo con toda esta alegría. En la que mi comunidad vino a desayunar a casa, despertándome cantando “Estas son las mañanitas”; acompañando a Jenny en el bautizo de su sobrina; una comida maravillosa con mis compañeras de casa con una piñata sorpresa 100% reciclada; un queque (pastel) preparado por una de las mujeres del Proyecto (que sin duda tenía un sabor especial por todo lo que significa) o quedar por la noche con unos amigos/as… y más de una sorpresa más. Son de esas cosas que no tienen precio. Ha sido un cumpleaños especial para mí, en el que no solo en este día me siento muy querido, sobre todo por las personas que coincidimos cada día: en nuestra casa, en nuestra Comunidad, en nuestro Proyecto Samaritanas, en las CEBs. Gracias, Señor Jesús, por este regalo, el regalo de mi vida. La vida de cada día, partida y repartida, compartida; en la que no quiero que dejes de sorprenderme y estar abierto para ello, porque siento que Tú vas conmigo. Vos sos la Vida misma.


Por último también, a modo de despedida, comparto con vosotras y vosotros esta oración con la cual me he sentido muy identificado en esta última semana:

Yo te saludo, María, porque el Señor está contigo: en tu casa, en tu calle, en tu pueblo, en tu abrazo, en tu seno.

Yo te saludo, María, porque te turbaste - ¿Quién no lo haría ante tal noticia? – mas enseguida recobraste paz y ánimo y creíste a un enviado cualquiera.

Yo te saludo, María, porque preguntaste lo que no entendías – aunque fuera mensaje divino – y no diste un sí ingenuo ni un sí ciego, sino que tuviste diálogo y palabra propia.

Yo te saludo, María, porque concebiste y diste a luz un hijo, Jesús, la vida; y nos enseñaste cuánta vida hay que gestar y cuidar si queremos hacer presente a Dios presente en esta tierra.

Yo te saludo, María, porque te dejaste guiar por el Espíritu y permaneciste a su sombra, tanto en tormenta como en bonanza, dejando a Dios ser Dios y no renunciando a ser tú misma.


Yo te saludo, María. ¡Hermana peregrina de los pobres de Yahvé, camina con nosotros, llévanos junto a los otros y mantén viva nuestra fe!

domingo, 1 de diciembre de 2013

50, 40, 50


“Dichosos los pies del mensajero que traen la buena noticia a los pobres y oprimidos“. Enmarcados en esta cita el pasado domingo celebramos una gran fiesta. Un gran número de personas de las Comunidades de Managua como del resto del país se juntaron en la Casa Pastoral para celebrar un aniversario especial. Se trataba de los 50 y 40 años como sacerdotes de Arnaldo Zenteno y Donald Mendoza, y los 50 años de John Mulligan como jesuita. Toda una muestra de cariño hacia los tres, que desde hace décadas llevan acompañando a las Comunidades Eclesiales de Base en diferentes momentos y espacios, especialmente Arnaldo.


Toda la celebración fue una expresión de gratitud hacia sus personas y dedicación en todo este tiempo. Desde la eucaristía celebrada, compartida y participada como siempre, pero con el testimonio de cada uno. Los números culturales llenos de bailes folklóricos y las palabras dedicadas por diferentes Comunidades y personas que han sentido más de cerca su presencia. Por no decir los diferentes detalles, regalos y reconocimientos que recibieron en diferentes momentos de la tarde.


Sus vidas representan para muchos de los que somos de las Comunidades un testimonio vivo de entrega y de cercanía en todo momento, como también en los años de guerra en los ‘80. Siendo un ejemplo del anuncio y denuncia que exige el evangelio, posicionándose y viviendo siempre al lado de quienes menos tienen y más sufren. Creo que sus vidas se pueden resumir en una frase que sintetiza Arnaldo de su vida con las Comunidades: “Un amor apasionado y una esperanza inquebrantable”. De este modo los sentimos como transmisores y mensajeros de Jesús, como constructores de su reino basado siempre en el amor, la verdad, la paz y la justicia.

Seguimos compartiendo ahora a través de este poema que escribió Arnaldo, así como el video que se les preparó para este día.


SER SACERDOTE HOY,
COMO AYER, COMO SIEMPRE,
ES SER HOSTIA VIVA,
ES ROMPERSE EN MIL TROZOS
PARA OFRECER
Y SER OFRECIDO,
PARA COMPARTIR
Y SER COMPARTIDO,
CON CRISTO,
PAN VIVO,
ALIMENTO INAGOTABLE
DE MI PUEBLO.

SER SACERDOTE HOY,
ES VIVIR CON USTEDES,
LA MISERICORDIA DE DIOS,
SU AMOR Y SU PERDÓN,
Y UNA PASION QUE NOS QUEMA LAS ENTRAÑAS
LA JUSTICIA Y EL AMOR.

SER SACERDOTE HOY,
ES SIMPLEMENTE UN REGALO,
UNA ALEGRÍA,
UN AGRADECIMIENTO SIN MEDIDA
UN COMPARTIR LA VIDA CON USTEDES
Y OFRECERLA CON CRISTO
EN EL ALTAR DE LA VIDA

domingo, 24 de noviembre de 2013

Solentiname


No quería dejar de terminar de compartir lo último que vivimos Juan y el que os escribe, se trata de nuestra visita al archipiélago de Solentiname, después de haber recorrido el Río San Juan de arriba abajo. Al mismo tiempo, al volver a ver las fotos, me acuerdo de Juan que ya se marchó a España echándole así de menos. Y recibiendo al mismo tiempo a Teresa y Victoria. En fin, unos van y otras vienen, mientras que otros seguimos caminando por esta tierra tan llena de intensa vida.



¿Entonces, Solentiname? Aunque sea en unas líneas y en unas cuantas imágenes, como siempre. “Solentiname está en todas partes, es el principio de un mundo más humano, es una vida cristiana, no sólo esperando un mundo mejor, sino preocupándose por la paz del prójimo, por la paz en la naturaleza, por la paz en la comunidad.” “Es algo tan de Dios y de la tierra que es un lugar donde la poesía y la siembra y la cosecha no dividen a hombres en poetas, sembradores y aprovechadores, sino que constituyen actividades de una misma vida solidaria”, se llegó a decir en Alemania y Venezuela al respecto.


Y es que Solentiname es uno de esos lugares, como tantos de Nicaragua, que te hablan por sí solos de la historia vivida. En la actualidad tan solo queda el recuerdo de lo que fue esa vivencia tan intensa, pudiendo visitar algunas de las casas de aquel entonces y especialmente su iglesia, dedicada a Nuestra Señora de Solentiname. La cual se caracteriza por su sencillez y por las pinturas llenas de vida y color que reflejan algunos elementos de la vida de la isla, diseñadas por niños y niñas. ¡Qué bonitas!



Solentiname es un plácido conjunto de islas ubicadas al sur del lago Nicaragua, ya cerca de Costa Rica, compuesto por unas 36 islas. Las tres principales y más grandes son La Venada, San Fernando y Mancarrón. Es otro paraíso donde parece que el tiempo se ha detenido, muy característico por sus artesanías famosas en toda Centroamérica y por contener restos prehispánicos, especialmente de la cultura Nicoya. Pero también por haber sido un lugar significativo en la revolución sandinista, al mismo tiempo que el sacerdote, poeta y artista Ernesto Cardenal en 1966 formó una comunidad de campesinos y artesanos que se hizo famosa en el mundo entero por su vivencia tan encarnada del evangelio. Experiencia comunitaria que fue especialmente castigada por las tropas del dictador Somoza.

Hoy día, no solo queda el recuerdo sino su vegetación y belleza como una perla en el gran lago. También las casas de las familias pobladoras, siendo en su mayoría artesanas que se dedican a tallar la madera de balsa para hacer bellísimas figuras que han ayudado a mantener el nombre de Solentiname.



En cambio, en relación a esa vivencia comunitaria ha quedado el legado del inicio de los cantos de la Misa Campesina y el Evangelio de Solentiname. Un libro del mismo Ernesto Cardenal donde recoge el compartir de la experiencia comunitaria vivida, donde se comprueba la vivencia del evangelio encarnada en la vida de la isla, de su comunidad. Menos mal que en muchos otros rincones de Nicaragua, como de Latinoamérica y del mundo, hay nuevas y viejas comunidades que siguen abriendo caminos al Reino encarnado en la vida misma.