domingo, 4 de enero de 2015

Bosawas


¡Feliz año nuevo desde Bosawas! ¿Y qué es Bosawas? ¿Dónde está? Es una de las dos Reservas de la Biosfera de Nicaragua declaradas por la UNESCO. Como adelanto de esta entrada comparto este video documental…


Bien antes me gustaría compartir un poquito lo que fue la misión por Navidad que se hizo a la I región, en los departamentos del norte del país, como siempre a través de nuestra articulación como CEB en la CNP (Cristianos Nicaragüenses por los Pobres). En la que una vez más tuve la oportunidad de ir a Santo Domingo, en el departamento de Madriz, cerquita de Palacagüina. Se acuerdan de la canción que compartimos en la entrada anterior… “¡Cristo ya nació, en Palacagüina!”… Otros/as compañeros/as de misión fueron a La Laguna y Santa Rosa. Allí pudimos compartir por unos días, el grupo de jóvenes que subimos, la realidad de estas Comunidades, su vida campesina y las duras condiciones en las que viven. No por ello dejando de perder su alegría y sobre todo esperanza y confianza. Qué alegría al ver como la Comunidad en este último año ha ido creciendo considerablemente, sintiéndose Iglesia de los pobres, protagonistas de la misma, compartiendo juntos sus fortalezas y limitaciones en su lucha particular por la vida digna, su vida.


Como concluía don Rafael de Santo Domingo, hablando también de cómo había ido su cosecha: “Aquí hacemos siempre todo lo que podemos”. Actitud que no deberíamos de olvidar, como en todo, no se nos pide más que solo hacer lo que está en nuestra mano, nada más. Que por nosotros, por cada uno/a, no quede por seguir aportando a este mundo lo que nos corresponde.


Como compartíamos al inicio, una vez acabada la misión, tuvimos la suerte de poder pasar unos días en plena naturaleza. Qué mejor lugar para acabar y comenzar un nuevo año que en el santuario de la naturaleza del Macizo de Peñas Blancas, puerta de entrada de esta Reserva de la Biosfera, Bosawas. Para llegar antes se requiere de casi todo un día de viaje entre bus y bus. Y qué coincidencia, estando esperando en Matagalpa uno de los buses, pude hablar con poquito con una adolescente que me empezó a preguntar de dónde era, al devolverle la pregunta me dijo que ella era de Rancho Grande. Al preguntarle qué pensaba sobre la minería, me dijo que no pensaba nada. Entonces le pregunté qué pensaba todo el pueblo, a lo que me respondió que todos/as estaban en contra. Añadiendo a su respuesta: “Ya sabe usted, que donde hay alguien que manda, otros tienen que obedecer”. Haciéndome pensar en cómo se dan las relaciones de poder y cómo se viven, recordando todo lo vivido en Rancho Grande, ese sueño y lucha por la justicia tan particular y localizado en pueblo tan chiquito. (Ver  la entrada compartida meses atrás). De igual forma está pasando ahora con el Canal Interocéanico y cuánta violencia, no solo estructural, está generando.


Siguiendo con Bosawas, su nombre viene dado por los vocablos Río BOcay, Cerro SAslaya y Río WASpuk (lugares limítrofes que sirven de referencia para la Reserva). Esta región con tanta riqueza natural está ubicada al noreste del país, comprendiendo el 15% del territorio nacional. Reconocido internacionalmente como el Corredor Biológico de Centro América. En su Reserva se pueden encontrar desde árboles de maderas preciosas, orquídeas de las más pequeñas a las más grandes del mundo, así pasa igual con sus helechos. Albergando un sin fin de plantas con gran valor medicinal. Respecto a su fauna se reportan unas 217 especies en peligro de extinción, 32 especies amenazadas, 14 en veda nacional y 17 protegidas.


Pero no solo es el lugar de vida de plantas y animales sino también forman parte de su ecosistema dos principales Comunidades indígenas, entre otras, Miskita y Mayangna. Qué bonito es comprobar cómo su identidad como pueblo, como comunidad, viene dada al mismo tiempo por el territorio, sintiéndose parte de la naturaleza, tratando de no alterar su armonía, sino formando parte de la misma.


Al adentrarse en sus bosques, (que más que bosques parecen selva por la fuerza que tiene su vegetación); por un momento uno puede sentirse dentro de la película de AVATAR (aunque nos evoque todo esto), pero no, es Bosawás. Sus bosques, sus aguas y su suelo hacen que no solo sean uno de los reductos de bosque más importantes de la región, sino que constituye un almacén de carbono que permite regular el clima local, regional como de todo el planeta. Por algo al mismo tiempo se conoce a Nicaragua como uno de los países en el mundo con mayor biodiversidad. Haciendo Bosawas un gran aporte para que sea así. Puesto que es la única área física donde convergen la flora y la fauna del Norte y Sur América.


Qué fuerza tiene la naturaleza, cuánta vida y cómo fluye. Qué energía tiene y como que se disfruta cuando uno puede conectarse, aunque sea por un momento, con toda la naturaleza. Qué curioso y que diferente es al mismo tiempo, ya que no es lo mismo que te lo cuenten pero tampoco mirar parte de este paraje desde fuera. Para hacerse una pequeña idea, aunque sea, es necesario adentrarse en sus bosques. No es lo mismo que ver el bosque desde fuera que desde dentro, es muy diferente. Como en todo en la vida, en toda realidad, no es lo mismo quedarse mirando todo acontecimiento desde fuera, que comprometerse, que poder conocer desde la misma vida de las personas con las que uno/a va compartiendo la vida: sus problemas, sus luchas, sus alegrías y esperanzas. Por eso me atrevo a decir, como lo hace Katia Cardenal en una de sus canciones: “ya no podrán arrancar ni una flor de mi corazón”…


Al final no todo está tan fragmentado en la vida, sino más conectado de lo que parece.

jueves, 25 de diciembre de 2014

Navidad encarnada

¡Feliz Navidad! Por medio de esta entrada y de esta canción de la Misa Campesina tan de Nicaragua que la introduce. Me imagino que a estas horas algunos/as estarán descansando de tantas celebraciones y puntos de encuentro de estos días, que no han terminado.


Hace ya casi dos meses, estando Jenny en casa me preguntó dónde iba a pasar la Nochebuena, ya que en Nicaragua la celebración de la Navidad sobre todo se concentra en esa noche. La pregunta me llamó la atención por la anterioridad con la que me lo hacía, algo un tanto inusual para una nicaragüense en este caso. Pero qué curioso porque esa misma tarde acercándome a visitar a las niñas y adolescentes de Casa Hogar, quienes viven allí por haber sufrido diferentes formas de violencia dentro de sus familias. Una de las muchachas, ya bien adolescente, me comentó que no quería que llegara Navidad. Casi gritando en su dolor: “¡Navidad no es nada!”. Contándome que no tendría regalos y no pudiendo así estrenar nada nuevo, para seguir insistiéndo de nuevo con los regalos y el llamado Santaclós. Una pregunta, por mi parte diciendo su nombre, ¿qué celebramos en Navidad? ¿No es qué Jesús nació? Y lo hizo pobremente en un establo. ¿No será que Jesús se identifica hoy más con vos que conmigo? No con ello pretendía justificar su situación, ni quiera Dios (expresión popular nicaragüense). Después de mirarme a los ojos me comentó con lágrimas en sus ojos que lo que de verdad le apenaba era no poder estar con su familia. En ese momento tuve la respuesta a la pregunta de Jenny, interiormente ya sabía dónde iba a pasar esa noche especial y en compañía de quien.

Mientras tanto en la pequeña Nicaragua estas fechas no solo es final de año con la celebración de la Navidad sino también final de curso, por lo que es de suponer cuántas actividades y celebraciones de cierre se llevan a cabo en el mes de diciembre: la Purísima y su gritería, un sin fin de promociones, cierre de actividades y proyectos, evaluaciones, informes, etc. que suman al cansancio y la alegría de todo un año recogiendo sus frutos... y llegamos a la Navidad, tiempo también de un merecido descanso para quienes podemos.


Entre tantos eventos y actividades, ya por último la celebramos antes del 24 y 25 de diciembre, en las CEB y sus Proyectos sociales por la Vida. Primero conjuntamente con las Comunidades y después con los equipos de trabajo de los Proyectos. En ambas no quisimos de dejar de recordarnos una de nuestras principales convicciones al creer en el Dios de la Vida y motivaciones en nuestro compromiso y trabajo diario: la lucha por la vida digna de los niños/as y sus familias. Enmarcado en el lema de nuestra celebración para este año. Porque como nos recordaba uno de los carteles que nos sirvió de arreglo: De nada sirve que veneremos con mucha devoción las imágenes de Cristo de yeso que tenemos en nuestra Navidad sino respetamos y cuidamos a los niños/as de carne y hueso que caminan solitos en la calle y los mercados.


En la celebración de las Comunidades, como comentaba, se quiso poner el acento en la niñez y cómo Jesús nace hoy en tantos niños/as que son migrantes, que son maltratados en sus familias, que tienen que salir a la calle a trabajar para poder subsistir… y así tantas situaciones que les privan de sus derechos como niños/as. También hubo un recuerdo especial de los 43 jóvenes, estudiantes para maestros, desaparecidos en México. Símbolo y realidad de toda la violencia estatal que se está dando en todo el país. Se representó mediante la virgen de Guadalupe haciéndose la siguiente pregunta:


Con los Proyectos se celebró en la misma clave, realidad con la que trabajamos y acompañamos diariamente desde los cinco Proyectos sociales. En tono festivo nos pudimos felicitar la Navidad de igual forma, no solo cenando sino intercambiando entre todos/as unas felicitaciones que habíamos llevado cada uno/a.


Y llegó el 24 por la noche, Nochebuena. Llegando a Casa Hogar, las niñas y adolescentes estaban contentas por poder celebrar esa noche aunque fuera sencillamente. Al poquito rato de llegar, preguntando cómo estaban decían que estaban un poco tristes  por no poder pasar la Navidad con sus familias, pero no por ello querían dejar de pasar alegre esa noche. Se habían vestido seguramente con sus mejores mudas, al igual que yo. Y en seguida empezamos con algunos juegos y dinámicas para después esperar a las 12 y felicitarnos la Navidad, contándonos historias mientras mirábamos las estrellas.


Antes bien fue la cena, preparada un poquito más especial que otras veces, introducida con una sencilla e improvisada bendición en la que todas expresaron diferentes motivos por los que pidieron y dieron gracias. Se acordaron de la salud de Arnaldo, de sus familias y de las familias de todo el personal de la Casa, de las personas que quizá no puedan disfrutar un sencillo plato como el que teníamos delante, y de aquellas que están o se sienten solas… Y al dar gracias una de ellas dijo que daba gracias a la vida y por poder celebrar este momento, sintiendo a todas como sus hermanas, siendo consciente del dolor de no poder contar con su familia. En esto una de ellas se puso a llorar y en seguida todas fueron a abrazarla y a darle ánimos, expresándole que no podían verla triste porque la sentían como su hermana. Que querían disfrutar de esa noche lo más alegre posible, a pesar de la tristeza que podían tener. ¿Quiénes son mi madre y mis hermanos? Y mirando a los que estaban sentados a su alrededor, dijo: “Estos son mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de Dios es hermano mío y hermana y madre”. (Mc. 3, 33-35). Cuánta alegría y sobre todo esperanza y gratitud en medio de tanta violencia y dolor en sus cortas vidas.

Aquí os dejo deseándonos y recordando juntos el sentido de la Navidad compartida; por medio de este poema que nos dejó Arnaldo, ahorita delicado de salud. Feliz…

Navidad con Pan es Navidad con amor.
Navidad con Pan es Navidad compartida.
Navidad con Pan es Navidad solidaria.
Navidad con Pan es decir no al consumismo comercial
y a su Santaclós regordete.
Navidad con Pan es compartir el Pan y la vida
con la Causa de los pobres.
Navidad con Pan sencillamente es Navidad
con Jesús pobre y con los pobres
compartiendo el Pan y la Vida.
¿Dónde nace Dios hoy?

lunes, 15 de diciembre de 2014

Con las manos en la masa


Volteado de piña, torta básica, marmoleada, de chocolate, de leche, donuts, deditos de queso, bocados de jamón, picos, pañuelos de hojaldre, trenzas de queso, galletas, relámpagos, maletas de pollo… ¿Qué te apetece? Son algunas de las recetas aprendidas en el curso de repostería y decoración básica de la Escuela Técnica de las CEB. En el que estoy desde hace un buen tiempo, semana tras semanas, conjuntamente con otras/os compañeros/as, algunas de ellas mujeres que participan en el Proyecto Samaritanas también.


Esta experiencia, que todavía no ha terminado, no solo ha sido de aprendizaje sino al mismo tiempo de encuentro, de interrelación, de intercambio popular entre unos y otras en este proceso de aprendizaje compartido. En el que receta tras receta nos íbamos apoyando y animando unos/as a otros/as, reconociendo y alegrándonos de nuestros pequeños progresos que poco a poco iban dando a luz.


El sábado pasado fue nuestra promoción en la que pudimos celebrar este éxito compartido en el proceso de despertar esta nueva habilidad en nosotros/as. Con toda solemnidad fuimos pasando uno/a tras otro/a, llamados/as por nuestros nombres, a retirar nuestro diploma como reconocimiento de todo lo aprendido. Qué importante es celebrar nuestra vida, compartirla así, y contar también con oportunidades para poder hacerlo. Más a veces en medio de tanta violencia, dolor y sufrimiento, y de tanta pobreza. Cómo de necesario es dignificar la vida como también celebrarla. Mirar a la vida con esperanza y reconocer al mismo tiempo las alegrías que en ella van aconteciendo, y por supuesto compartirlas. Estos éxitos no solo en repostería, sino en las otras especialidades promocionadas, se traducen ahora en nuevas oportunidades reales para las personas egresadas.

Jesús fue invitado a una casa a comer, en medio del almuerzo uno de los invitados al escuchar a Jesús le dijo: Feliz el que tome parte en el banquete del Reino de Dios. Jesús respondió: Un hombre dio un gran banquete e invitó a mucha gente. A la hora de la comida envió a su sirviente a decir a los invitados: Vengan que ya está todo listo. Pero todos los invitados comenzaron a disculparse y excusarse. […] Al regresar, el sirviente se lo contó al su patrón, que se enojó. Pero dijo al sirviente: Sal enseguida a las plazas y calles de la ciudad y trae para acá a los pobres, inválidos, a los ciegos y cojos. 



Jesús vivió apasionado por el Reino. Un Reino de amor, de paz, de verdad, de justicia. Experimentando y anunciando el amor de un Padre-Madre que sentía especial compasión por los excluidos de su sociedad. Hoy ese Reino sigue anunciándose y construyendo, siendo esperanza viva especialmente para los más débiles y vulnerables de los barrios de nuestras ciudades, de los desheredados de nuestro mundo global. Donde desde lo pequeño, lo de cada día, se lucha por una vida más digna para todos y todas, empezando especialmente por ellos y ellas. ¿Quiénes son y dónde están? ¿No será ese banquete a celebrar también la vida, una vida digna y abundante para todos y todas, sin exclusiones de ningún tipo?

Poder compartir los resultados de cada receta con las personas más cercanas, ya sea en el Proyecto, en la casa, en la Comunidad, en la propia Escuela… Ha sido como un agradecimiento por tanta acogida, cercanía y cariño recibido desde que llegué hace casi dos años. Siempre he encontrado una mano amiga que se alegrado conmigo cuando he estado contento, que me ha hecho sonreír cuando lo he necesitado o llorado juntos cuando ha habido problemas y momentos difíciles también. Por eso es importante celebrar la vida, porque cada momento forma parte de la misma.


Y hablando de celebrar la vida, el lunes anterior cumplí años, también una adolescente de Casa Hogar como otros amigos de las CEB, como Jorge. Juntos preparamos una pequeña fiesta en la que sus compañeras de la Casa se encargaron de una sencillo y cariñoso arreglo en la casa, también de una piñata; mientras por otro lado preparábamos dos pasteles para endulzarnos y alegría de todos/as los niños/as de Valle Dulce. Cuántas ganas de celebrar la vida, cuánta ilusión y alegría, a pesar de las muchas y variadas situaciones de violencia que han sufrido en su corta vida. Alegría también todavía mayor fue la celebración de sus primeras comuniones la semana anterior. ¿No formará parte todo esto de la alegría del evangelio de la que habla Francisco? ¿No estaremos preparando ya ese banquete? Volvió el sirviente y dijo: Señor, se hizo cuanto mandaste y todavía queda lugar. (Lc. 14, 15-22)


Después de casi dos años doy gracias, no solo por las personas que nos encontramos cada día y el camino que compartimos lleno de luchas y sueños, sino también por no dejar de sorprenderme ante la realidad, de cuestionarme y de no permanecer indiferente ante las condiciones de vida de las personas. Es muy necesario no perder de vista la profunda invitación, y ya convicción, de empezar a ser levadura en la masa. Al mirar la realidad es muy difícil no conmoverse y sobre todo no comprometerse, sin mancharse las manos... hay que mojarse. No podemos quedarnos mirando desde lejos y no hacer nada solo lamentándonos. Pongámonos con las manos en la masa, hacen falta más manos, porque el pan que ellos/as no tienen nos convoca (parafraseando a Dom Pedro Casaldáliga). 


Ya se acerca la Navidad… ¿cómo la vamos a celebrar? No olvidemos que Jesús nació pobre, y esto es más que una escena bonita y bucólica de un belén... Es una realidad hoy día. ¿En quiénes se sigue encarnando Dios hoy? ¿A quiénes sigue invitando a su gran banquete? Aquí nos despedimos por medio de este simpático villancico que tanto suena en estos días por Nicaragua, hasta la próxima entrada de “La Quinta”.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Yo asumo el reto

Que este año en Nicaragua más de 63 mujeres hayan sido asesinadas por hombres cercanos a su entorno familiar no es coincidencia. Y esta no es la única forma de violencia que se practica hacia las mujeres, cualquier tipo de maltrato físico, psicológico como económico, es violencia. Los celos, presionar o piropear a una mujer refiriéndose a ella como si de un objeto se tratara, también es violencia. Cualquier forma de discriminación hacia una mujer es violencia, y se llama machismo. Según la ONU, una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido algún tipo de violencia en su vida.

Algo está pasando y pasa desde hace mucho, parece ser… desde que el mundo es mundo se dice en ocasiones... Queriendo así justificar muchas veces el orden (o desorden) conocido de las cosas. Transmitiéndonos que no se pueden cambiar y tan solo nos queda resignarnos a que la realidad siga siendo siempre así… No, la hemos heredado, la hacemos y seguimos permitiendo que siga siendo así, simplemente cuando no hacemos nada por cambiarla. Para transformar la realidad, tan solo hay que comenzar… desde el día a día, lo pequeño y a veces insignificante, pero que siempre depende de cada uno/a de nosotros/as. No desde la teoría o los discursos, sino desde la práctica cotidiana. Lo cual siempre exige el cambio primero en nosotros/as mismos/as. Tampoco podemos esperar siempre que vengan otros/as a cambiarla, porque será entonces cuando difícilmente cambie. Y si lo hace, quizá no será el cambio esperado por ti o por mi. Quien dice no me meto no me comprometo, no se puede llamar ni buen cristiano, ni buen ciudadano. (Mons. Romero). Así parece lamentablemente que pasa con todo. Pero… ¿con todo?


En el caso de la violencia, en concreto la provocada por el machismo, no es solo responsabilidad de las mujeres hacer ese cambio, sino también de los hombres. Desde la Red de Masculinidad por la Equidad de Género (REDMAS), de la que ya os he hablado en algún momento, la cual viene trabajando por nuevas formas de ser hombre, sin recurrir al machismo y la violencia que éste genera. Formas alternativas donde se valore una relación de respeto, de afecto, de responsabilidad, donde se pueda reconocer que la violencia no es un problema difícil, lo difícil es llevar a la práctica cotidiana nuevas maneras de relacionarnos. Como se presentó en la última campaña lanzada hace más de un mes: “Yo asumo el reto”. Siendo el compromiso de los hombres por el fin de la violencia hacia las mujeres. Recordando ahora que el pasado día 25 de noviembre fue el Día Internacional.


La campaña con motivo de 8º aniversario de la Red, apoyada por Save the Children y FED/HIVOS, se está implementando por 10 municipios de Nicaragua. Difundida principalmente por las organizaciones que son miembros de REDMAS, como es el Proyecto Samaritanas de las CEB. Teniendo una duración de 3 meses y pretendiendo llegar a unos 10.000 hombres con edades entre los 20 y 35 años. Por medio de diferentes actividades y medios: jornadas de reflexión, talleres en barrios y comunidades, también con la policía nacional, programas y viñetas de radio, spot publicitarios, canciones, redes sociales, camisetas, pegatinas…


Comenzó el 17 de octubre, donde todos los hombres de la REDMAS que pudieron se concentraron en diferentes puntos públicos de Managua, portando pancartas en las que hacían referencia a cambiar los golpes, los piropos, los celos y todo tipo de presiones… por otras formas más respetuosas y positivas en relación a las mujeres. Recuerdo cómo algunos hombres nos increpaban e insultaban porque sentían cuestionado su machismo, en cambio otros como otras tantas mujeres aplaudían la iniciativa. Después se tuvo el lanzamiento de la campaña en un hotel con todos los medios de comunicación presentes. Allí mismo Deborah Gradison, procuradora de los Derechos Humanos de las Mujeres en Nicaragua, dijo: Entre menos hombres asuman su responsabilidad, mayor es la carga para las mujeres en la lucha por erradicar la violencia.


El lunes pasado, en “la reunión de los lunes” como decimos en las CEB de Managua, se tuvo en el Proyecto Samaritanas y aprovechamos para presentar la campaña y sobre todo para rezar, reflexionar y comprometernos una vez más juntos/as,en esta importante cuestión que es de todos/as. Por medio de varias actividades vivenciales propias de la pedagogía de la educación popular, tan presente en nuestros espacios. Terminando con una alegre piñata cargada de regalos y mensajes positivos en contra de la violencia. Como decía Pablo Neruda: Podrán cortar las flores, pero no podrán detener la primavera.


Quizá desde otros lugares del mundo se considere que el problema del machismo ya está más que superado. Creo que pensarlo así sería un error. Es posible que los procesos sean otros, pero nunca está demás revisar cuántos micro-machismos todavía no se han superado en nuestro vivir de cada día. Y si alguien se considera de vuelta al respecto, que se pregunte cuántas formas de violencia cultural y estructural hay presentes en su contexto. Desde este enfoque positivo, en relación a esta cuestión como a tantas otras que necesitan nuestra respuesta por pequeña que sea, venciendo todo individualismo e indiferencia, te pregunto, y vos ¿asumes el reto?